BEBER

20070428143648-in5230hopper-nhks.jpg


En los últimos tiempos hemos visto denodados esfuerzos por parte de diferentes instituciones públicas por “rebajar” el consumo de alcohol entre la ciudadanía. Se ha puesto especial atención en el sector presumiblemente más indefenso e inocente: los adolescentes. Aunque no deje de ser hipócrita – el negocio del alcohol es muy rentable para el Estado- no se puede negar que no haya buenas intenciones en la ley antibotellón. Se trata de que los todavía niños no tiren su futuro por la borda, para eso ya está la universidad. Papá Estado aún sigue preocupándose por nosotros, es loable. No importa que todo se deba a cuestiones económicas y de presupuesto (no recargar la seguridad social con “jóvenes” con problemas hepáticos) es bonito saber que nuestro padre sigue vigilante; aún sabiendo que el primer borracho es él.
Es relativamente sencillo intelectualizar, incluso hasta llegar a la brillantez, el “beber”: se podría decir fácilmente que es un mecanismo muy usado por el ser humano a lo largo de la historia para poder socializarse. No voy a negar que es un argumento de peso; quizá sea la única razón lógica, sobre todo viendo como la gente bebe sin parar hasta casi perder la consciencia. Hay mucho loco borracho. Lo sé, no es nada inventado, yo soy uno de ellos. Aún así, sabiendo que, en realidad, se trata de un sacrificio, de un trueque con el que uno intercambia su salud, su dignidad y su compostura por un poco de felicidad instantánea el ser humano sigue bebiendo, el objetivo es la pseudoconsciencia: librarse de las pesadas imposturas sociales y psicológicas. “Hoy voy a ser yo mismo” te dices mientras haces levantamiento de vidrio sin parar.
Te intentas convencer de que bebes porque te gusta el alcohol, te gusta su sabor y su intensidad. Crees estar consumiendo un líquido; sin embargo hay algo dentro de ti que sabe la verdad. Estás intentando alejarte de una parte de ti mismo. A cada trago que das, crees dejar atrás todo aquello que duele y apesta; al mismo tiempo te ves cogiendo fuerzas para ser aquello que deberías haber sido y, finalmente, no pudiste ser, ya sea por vergüenza, por mediocridad o por invalidez. Y mediante este razonamiento, tan sencillo y perverso a la vez, el ser humano se convence a sí mismo de que lo que está haciendo tiene lógica, convirtiéndose con el paso del tiempo en un argumento aplastante, lúcido e inequívoco. Es un sistema de engaño que actúa en dos niveles; físico y emocional. El Ser alcoholizado deja de ser una persona normal para convertirse en un superhombre. Un ser liberado de las rigideces morales y estéticas: los genitales toman el mando, los prejuicios se evaporan, el ego se dispara, el cuerpo se endiosa: ni siquiera la ciática puede contigo. “Hoy me voy a comer el mundo”.Una parte de ti cae en desuso, la otra se libra de sus ataduras de antaño: “hoy voy a follar”.
Todo es una gran mentira, generalmente se sabe. Una noche de alcohol es una noche ficticia, teatral en algunos aspectos, porque, pese a la presunta desinhibición, uno actúa mirando de vez en cuando al respetable. “Hoy soy un tío popular, por fin lo he conseguido” te dices. Pero sabes que ya no hay nada real en todo eso, y que esas emociones de entusiasmo, hipersociabilidad y profunda felicidad son meros reflejos de una infancia que jamás volverá, de esa época tan maravillosa en la que cada segundo era trascendente, y en la que cada sensación era una experiencia metafísica.
Es terrible lo que nos vemos obligados a hacer para acercarnos a otras personas, para intentar establecer una –temporal e intensa- relación con ellas. Para conseguir el amor de una mujer. No se trata tanto de algo físico como emocional, ni de follar y (instintivamente) querer llenarla de esperma para perpetuar tu código genético. Se trata básicamente de una desesperada demanda de afecto. La jauría nocturna no es más que un congreso de vampiros emocionales: unos buscando desesperadamente un momento de amor; otros deseando descargar su ira por no tenerlo.

28/04/2007 14:36.

Comentarios » Ir a formulario

Autor: Triki

Borracho, hijo puta!! Bebe menos y folla mas!!

Fecha: 01/05/2007 14:25.


Autor: Mikel

En eso estamos. ¿Se me nota la desesperación?

Fecha: 01/05/2007 14:34.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]