Entrevista con Antón Borja. El futuro de las pensiones.

20070321120918-antton-borja.-por-mikel-raposo.jpg

 

“La clave para mantener un buen sistema público de pensiones es la riqueza que se crea en el país”

 

El debate sobre el futuro del sistema público de pensiones es desde hace casi 20 años el debate por excelencia sobre el Estado de Bienestar en España. En los últimos tiempos, diversas instituciones como el BBVA o AON consulting han sacada a la luz informes que sostienen que el sistema de pensiones será insostenible en diez o quince años. Para Antón Borja, profesor de economía de la UPV-EHU, estos estudios e informes corresponden a un proceso ya iniciado en el Pacto de Toledo (1995) para privatizar las pensiones públicas y que los Bancos puedan acceder a un mercado que mueve miles de millones. Borja sostiene que para poder disfrutar de pensiones públicas dignas es necesaria una política de creación de empleo de calidad y no un sistema basado en la precariedad y en la temporalidad.

 

¿Cuándo y cómo se instaura por primera vez el sistema de pensiones en España?

El sistema de pensiones, como tal, se instaura en el franquismo; pero era un sistema muy raquítico con unas pensiones muy bajas. Es a partir de los ochenta cuando la seguridad social se consolida y va permitiendo con el paso de los años que los ciudadanos reciban una pensión digna.

 

¿Cómo se ha financiado hasta ahora el sistema de pensiones?

Las prestaciones a los pensionistas se han venido pagando con las cotizaciones de los trabajadores. Desde los años 80 hasta la actualidad esta forma de pago ha estado bastante equilibrada, incluso, ahora, tiene superávit; pero cuando algún año las cotizaciones no llegaban para pagar las pensiones, lo que hacía el Estado era financiarlo por la vía fiscal, es decir, a través de impuestos. Pero esto cambia con el Pacto de Toledo en 1995, en el que, mediante un gran consenso entre gobierno y diversos agentes sociales y políticos, se establece que las pensiones debían pagarse, “únicamente” con las cotizaciones de los trabajadores.

 

¿En qué consisten exactamente las reformas impulsadas en el Pacto de Toledo?

En el pacto de Toledo se establecen algunas reformas positivas, entre ellas el establecimiento de pensiones dignas y “universales”; pero el Pacto lleva también una trampa neoliberal: se prohíbe recurrir a los impuestos para pagar las pensiones. Esto tiene un problema: en la medida que el Estado se obliga a pagar las pensiones única y exclusivamente vía cotizaciones, si hay un problema de envejecimiento creciente y, sobre todo, una crisis en las aportaciones de los trabajadores (debida a la precariedad de los empleos) tenemos como resultado que crece mucho el gasto social y diminuyen mucho los ingresos. El sistema se desequilibra. Lo que va a ocurrir, entonces, es que el Estado se va a ver obligado a dar pensiones más bajas, con lo que se va a incitar a aquellas rentas medias y altas que contraten pensiones privadas para poder acceder a una pensión digna.
El acuerdo de financiar las pensiones vía cotizaciones fue un gol que metió la patronal ya que, en caso de crisis de cotizaciones, se les abría la posibilidad de abrir un negocio muy grande en el tema de las pensiones.

 

En los últimos meses han salido a la luz diversos informes de prestigiosas entidades como AON consulting o BBVA –este firmado por, David Taguas, actual asesor económico de la Moncloa- pronosticando que el sistema de pensiones entrara en crisis en 10-15 años…

Los informes son muy vagos porque se basan en pronósticos. Y luego habría que añadir que tienen un carácter muy sesgado ya que responde a los intereses de las empresas que los financian. Yo recuerdo haber leído en los 80 estudios sobre el futuro de las pensiones en el 2000, que vistos hoy en día, fueron absolutamente equivocados. Y es que ¿quién puede saber lo que va a pasar dentro de 20 años? .Por ejemplo, en esos informes de los 80 no se contemplaba el fenómeno de la inmigración y a los inmigrantes como nuevos trabajadores y cotizantes.

 

¿Entonces qué razón de ser tienen esos informes basados en especulaciones?

Esos informes son parte de una estrategia muy estudiada por los bancos: primero se abre la posibilidad de privatizar las pensiones (Pacto de Toledo) y luego con esos informes, basados en vagas predicciones, se intenta meter miedo a la sociedad para que comiencen a invertir en fondos de pensiones privados, o sea, para que recoloquen sus ahorros en entidades financieras. Se trata de debilitar el sistema público de pensiones; de que la pensión pública no sea decente para fomentar las pensiones privadas y que los bancos puedan hacer negocio con dichas rentas.

 

¿En que consiste exactamente el negocio con los fondos de pensión?

Los fondos de pensiones son una parte muy importante del negocio del capital financiero. Se trata de atraer los fondos de pensión para que ciertas empresas retribuyan al cliente jugando con su dinero en la bolsa. Y esto puede tener efectos muy peligrosos: si hay una fuerte caída de la bolsa puede haber mucha gente que pierda todos sus ahorros y perder su pensión privada mensual. Eso paso en EEUU y hubo mucha gente que se vio obligada a ponerse a trabajar de nuevo con 65-70 años.

 

El Estado desgrava impuestos a las personas que contraten planes de pensiones privados…

Lo que Estado debería hacer es mantener el reparto de la riqueza y un sistema público que es, ahora mismo, capaz de dar un servicio digno de pensiones; pero para lo que hay que restringir ciertos privilegios que no tienen sentido: dar desgravaciones fiscales a aquellos que tienen fondos de pensiones privados, es decir, las clases de renta media-alta, no tiene ninguna lógica. Solamente en la Comunidad autónoma Vasca las subvenciones a las pensiones privadas alcanzan los 908 millones de euros, llegándose a decir que el valor de esas subvenciones era el triple que las rentas de asistencia a los más pobres. Resumiendo: se retraen recursos sociales del presupuesto público para que financiar el negocio de entidades financieras en el mercado de valores.

 

Ante el progresivo envejecimiento de la población, BBVA y la CAIXA afirman en sus estudios que una de las posibles soluciones es retrasar la edad de jubilación para poder mantener el sistema de pensiones…

Eso es absurdo, una cosa es que haya gente que trabaje hasta los 70 de forma voluntaria, pero como medida no es efectiva porque en la mayoría de los sectores productivos la naturaleza del empleo y sus condiciones dificulta mucho prolongar la vida laboral. Es muy difícil que un albañil, por ejemplo, trabaje hasta los 70 años…

 

Sí, pero amentar el número de cotizantes parece la única medida para poder seguir manteniendo el sistema público de pensiones en una sociedad con cada vez más jubilados y menos trabajadores…

Es radicalmente falso que el factor clave para mantener un buen sistema público de pensiones sea el número de cotizantes. El problema de fondo es la riqueza que se genera. No se trata de tener más trabajadores cotizando, sino que los trabajadores puedan cotizar mucho más. Para ello, es indispensable mantener una riqueza con un fuerte crecimiento anual. Es cuestión de tener un tejido industrial más elaborado, y competir en el mercado internacional con productos de alta gama tecnológica. Esto permitiría establecer una economía fuerte, basada en el conocimiento, capaz de crear empleos de calidad con altos salarios. Una economía con capacidad para pagar unas buenas cotizaciones y cubrir la demanda de pensiones. Es imposible mantener unas pensiones altas con una economía basada en la creación de productos de media-baja tecnología. Esta estrategia se basa en reducir costes de producción para poder competir con países pobres como China, Marruecos, etc… lo que supondría un gran descenso en el nivel salarial de los trabajadores y, con ello, una imposibilidad a la larga de pagar las pensiones. En lugar de competir vía salarios, habría que copiar la estrategia de países como Alemania, Suecia, Francia… que optan por una estrategia de de competitividad vía alta tecnología. Pero esto exige que el Estado intervenga en la economía: se trataría de impulsar desde las instituciones públicas el gasto en investigación y desarrollo tecnológico, la promoción de energías alternativas; la apuesta por mercados emergentes… Pero todo esto va en contra de la lógica neoliberal dominante que impide la intervención del Estado en la economía. Es ahí donde esta el gran problema.

 

¿Qué pasaría si se sigue apostando por la precariedad como motor económico?

Si la tendencia económica no cambia y la población sigue envejeciendo no hay por qué seguir con la formula de pagar las pensiones vía, únicamente, cotizaciones. Si no se puede pagar las pensiones sociales, el gobierno debe atajarlo vía presupuestos. Pongamos un ejemplo: nadie duda que un país tiene que tener un sistema de defensa, de ahí que el gasto militar se pague vía fiscal. Lo mismo se puede decir de las pensiones. Las pensiones deben ser algo esencial para la seguridad de un país, por lo que también se puede pagar también a través de los impuestos. Llevamos 12 años de crecimiento económico, eso quiere decir que, en caso de emergencia, hay margen para aumentar los impuestos y cotizaciones sin que se resienta la economía. Pero de eso no quiere hablar nadie, y menos la Patronal que alega que subiendo impuestos se pierde competitividad.

 

Se ha hablado mucho de la “pensión a la chilena” y de su posible implantación en España. ¿En qué consiste exactamente?

Eso es lo que se llama pensión por capitalización, es decir, abandonar el sistema de reparto y que cada uno haga su inversión privada, ya sea contratando pensiones privadas o invirtiendo en bolsa…pero esa vía ha fracasado. Chile fue el país que más apostó por este sistema. Pero , esto tiene un gran peligro, el ejemplo fue EE.UU.: teniendo solo un 50% de capitalización de las pensiones (el otro 50% en el estado) , es decir, ahorros invertidos en bolsa, vio cómo al sufrir un fuerte bajón el mercado de valores mucha gente se quedó sin nada teniendo que volver a ponerse a trabajar con 67-70 años.

 

¿Cuáles serían las consecuencias de implantar un sistema de pensiones mixto o privado?

Lo primero es inviable, habría problemas de todo tipo. Chile, por ejemplo, esta reformando el sistema porque ha visto en la práctica que no funciona; .Un sistema mixto sería posible partiendo de un sistema fuerte público; a partir de ahí no habría problema para que las rentas más altas pudieran concertar planes de pensiones, pero siempre sin desgravación fiscal. Y es que hay que decir que en este país no hemos llegado ni al valor medio de las pensiones en Europa. Lo primero que hay que hacer es dignificar las pensiones de la gente, ya sea solo con cotizaciones o sumando financiación fiscal y, a partir de ahí, total libertad para aquellos que quieran tener un fondo de pensión. Pero una cosa tiene que quedar clara: el Estado no tiene que desgravar nada, mientras no cubra unos mínimos a la población mayoritaria.

 

 

 

21/03/2007 12:09.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]