Marie Antoinette

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¿Marie Antoinette o...Sofía Coppola?

Contrariamente a lo que se cree, lo más complicado a la hora de escribir (es decir, narrar) no es dominar el arte de la escritura, sino algo tan obvio como es el "tener algo que contar". Hablemos de mi caso particular (antes de nada me tendrán que permitir que me identifique como algo que no soy, es decir, un crítico de cine profesional): no hay mayor crueldad para un crítico de cine que tener que escribir un texto que no te ha “dicho” nada. Absolutamente nada. No es regla general que estas películas "mudas" sean malas, tampoco lo contrario.
Aún pareciéndome, por ejmplo, "The Departed" (Martin Scorsese.2006) un gran film, fui absolutamente incapaz de escribir ni una sola palabra sobre ella; otras veces me dedico a engordar la introducción de la crítica con filosofías de cosecha propia. Todo esto demuestra que la crítica cinematográfica es, en muchas ocasiones, un ejercicio de relleno, vacío de sustancia. Vacío que muchos críticos han señalado, también, a la hora de hablar del cine de Sofía Coppola, a la que califican de “insustancial” y de realizar un cine inane, aparatosamente esteticista y, sobre todo, hiperbólicamente superficial. Su última obra “Marie Antoinette” no ha sido ninguna excepción.

Por encima de todas esas (des)calificaciones “Marie Antoinette” se erige como un retrato “superficial”, y muy personal, de la que fue última reina francesa. “Superficial” no por ser un artefacto vacío, sino porque la directora se sirve de los aspectos más plásticos del arte cinematográfico para dar salida a sus obsesiones. A Coppola le interesa menos la historia (entendida tanto como relato y ambientación temporal) que el juego y relación entre imágenes y sonidos. De esta manera los personajes de sus películas son más soluciones visuales que roles dramáticos, y los conflictos que envuelven a los personajes son, principalmente, atmósferas opresivas. Mientras en “Lost in traslation” era la imaginería alienante de una gran ciudad del siglo XXI –Tokyo- en Marie Antoinette es la opulencia de la monarquía francesa del siglo XVIII. Es aquí donde Coppola muestra su proverbial ojo para la configuración de, como ya he comentado, atmósferas opresivas: una extraordinaria utilización del diseño de producción y una muy inteligente utilización de la distancia focal, eliminado toda profundidad de campo. Todo aquello que queda por detrás del personaje principal queda desenfocado, como queriendo sugerir una imposible relación entre uno y otro, reforzando el sentimiento de alienación y angustia del personaje.
“Marie Antoinette” viene a reiterar los mismos temas peliagudos que Coppola formulaba ya en sus dos (y únicas) realizaciones precedentes, "Las Vírgenes suicidas" y la excelente "Lost in traslation": el vacío en el que "tarde o temprano todos acabamos cayendo" (Quim Casas. Dirigido por. 2007). No es difícil ver en “Marie Antoinette” un alter ego de la directora: una niña de papá cuyas enormes posesiones materiales son solo equiparables a la falta de libertad y de espacio, derivadas de un destino excesivamente preprogramado.

Tan importante, a la hora de mostrar ese vacío, como las soluciones visuales y de puesta en escena es el ritmo moroso que imprime la directora a cada una de sus realizaciones: narraciones rumiantes en las que funciona constantemente la repetición de una idea, en este caso la “desorientación” y la castración de la libertad personal. Los personajes no evolucionan y la narración no progresa, lo que puede provocar a más de un espectador una seria indigestión. Sin ir más lejos, el salir de ver el filme escuché a un muy enfadado señor decir “¿qué mierda es esta? No hay acción, nada de diálogo… ¿quién fue la lista que eligió esta película?”.

Habrá quien también se queje de su –escasísimo-rigor histórico: ¿Música rock para una película de época?; ¿qué pintan unas zapatillas Converse en medio del Palacio de Versalles?; ¿por qué algunos personajes hablan como pijos de Neguri?. ..Todas estas “incoherencias” históricas no son más que la muestra- una vez más- de la determinación de Sofía Coppola por retratarse en el medio fílmico, “Marie Antoinette” es solo el disfraz que ha elegido en esta ocasión.

 

 

 

 

15/01/2007 01:13.

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