HUMANOS OBSOLETOS

Entrevista a Héctor Burgoa, Trabajador social.
¿Cómo llegaste a la Residencia de Txurdinaga?
Yo llego transferido del Inserso, cuando el cuidado de los ancianos era todavía competencia del Estado. Al ser transferencia dicha competencia al Gobierno Vasco entro en lo que es la institución vasca que gestiona el cuidado de los ancianos que es el IFAS. Eso ocurre más o menos en 1987, pero en los primeros cuatro años estoy en una residencia de Leioa, aquí, a la residencia de Txurdinaga llego en 1991. Son 15 años ya.
¿Cómo se determina que una persona sea dependiente o no?
La línea que separa el ser dependientes o no es muy difusa. Es muy difícil hacer una clasificación homogénea: las personas mayores pasan de ser no dependientes a dependientes, no sólo con los años sino que, a lo largo del tiempo, hay episodios ,como enfermedades pasajeras o accidentes, que les convierten en dependientes y poco después ,cuando se recuperan, en no dependientes.
¿Es la edad el ítem principal para determinar quién es dependiente y quién no?
No, la edad no es el baremo principal para determinar la validez. Uno de los grandes problemas es que hay un montón de factores para cualificar la validez. Hay demasiados cuestionarios, cuando entre en vigor la Ley de dependencia habrá tres cuestionarios distintos con sus diferentes baremos para establecer oficialmente quién es independientes y quién no.
Esos baremos o factores se basan sólo en lo físico…
Eso es un error, porque luego está la invalidez social, personas con graves problemas psicosociales o psicológicos, problemas que les hacen dependientes, sin embargo las instituciones les catalogan como válidos pero, realmente, es una validez muy cuestionable. Si se tiene en cuenta solo el físico para determinar la validez y con ello su cuidado, estas personas quedan fuera del amparo de la diputación.
EL ANUNCIO DEL CIERRE
La Diputación anunció en Octubre de 2005 el posible cierre de la residencia, y luego planteó el proyecto de centro socio-sanitario, ¿Qué motivos se alegaron para el cierre?
Bien, El Tribuna Vasco de Cuentas llevaba dos- tres años diciendo que por un Decreto de reparto competencial de Gobierno vasco del año 2001, las diputaciones asumían la atención de las personas dependientes y los ayuntamientos a los no dependientes, entonces alega que esta residencia, que depende de diputación, al cuidar también gente no dependiente está malversando fondos, atendiendo a personas que no le corresponde.
¿Cómo se os anuncia el cierre y como reaccionáis?
Primero, la Diputación manda- en Diciembre de 2005- una carta a los 37 usuarios dependientes, diciéndoles que tenían que ir a una nueva residencia porque en esta residencia no se les podía atender adecuadamente, algo que nadie reconoce; ni los usuarios ni los familiares. Fue un texto bastante desafortunado y amenazante.
Los familiares reaccionaron bastante sobresaltados. El personal tampoco estaba de acuerdo con que se trasladaran a los usuarios. Hubo actuaciones conjuntas e, incluso, nos encarcelamos. La Diputación entonces fue reculando, sosteniendo que a nadie se le iba obligar a irse y pidió disculpas a los usuarios.
¿En qué ha quedado entonces el cierre?
La Diputación, en la última reunión mantenida en semana santa, nos dice que todo queda parado hasta la apertura de la nueva residencia de Txurdinaga. Según la Diputación a esa nueva residencia sólo serán trasladados los usuarios que así lo deseen. Es lo último que sabemos.
¿Cómo ha afectado a los trabajadores el anuncio del cierre?
Respecto a los trabajadores, el Diputado nos dijo que a nosotros no nos iba a afectar en nada, aunque no sabemos que la Diputación entiende por afectar porque el que cambien, por ejemplo, tu lugar de trabajo –la residencia- es un fuerte impacto, ya que con ello también cambias las condiciones de trabajo y los usuarios con los que tratas.
En principio se os comunicó que no iba a ver pérdidas de puestos de trabajo…
Bien, eso respecto a los que estamos fijos, pero no todo el mundo tiene contrato fijo. Aquí hay en torno a un 40% de los trabajadores tiene contrato eventual. Suprimir trabajo temporal es muy fácil: se amortiza la plaza y desaparece. Estamos hablando de un 40% de la plantilla.
¿Cómo ha afectado a los usuarios de la residencia el anuncio del cierre?
Afecto muchísimo, en esta residencia hay gente muy despierta, muchos de los usuarios llegaron voluntariamente eligiendo esta residencia como su hogar. Recuerdo que pasaron una Navidad muy mal, con mucha incertidumbre.
LA LEY FORAL Y LA LEY DE DEPENDENCIA
¿En qué consiste la nueva ley foral de 2005 “ley de reconocimiento de deuda” que versa sobre el cuidado de los ancianos?
Se basa en que el coste de la plaza de la residencia sea asumido totalmente por el anciano, si este tiene bien alguno o patrimonio al que agarrarse.
¿Cómo crees que va afectar la nueva norma Foral 11/2005 al cuidado de ancianos? ¿y a los trabajadores de este sector?
Los servicios sociales deberían ser derechos, ser gratuitos… que luego el usuario tiene ciertos bienes y puede colaborar, me parece bien, pero ya digo que tienen que ser un derecho estos servicios. Pero esto va por la dirección contraria: una plaza de residencia cuesta alrededor de 58 euros al día, hablamos de 21.000 euros aproximadamente al año. Hasta ahora el anciano pagaba hasta el 85% como máximo de su pensión por la plaza, de esta manera personas con muy baja pensión –sobre todo viudas- podían acceder a una plaza a un bajo precio. Sin embargo con esta nueva ley se tiene que pagar la totalidad de la plaza, si al anciano no le llega con su pensión, lo que hace es reconocerle una deuda a pagar con su patrimonio. Por patrimonio, efectivamente, se entienden los pisos. Un anciano con una pensión baja, en diez años de disfrute de la plaza puede generar tal deuda de manera que todo su patrimonio pasa a ser propiedad de Hacienda Foral. Lo más grave de todo es que el usuario tiene que pagar la totalidad de la plaza, es decir, aunque este solo 5 años de la residencia, en cuanto haya generado deuda tendrá que pagar la totalidad de la plaza.
¿Es Hacienda Foral quien se lleva entonces todos los beneficios?
No, son las empresas aseguradoras las que se llevan el gato al agua. Hay una empresa pública “Bideak” que saca a subasta la gestión de las residencias; empresas privadas que gestionan incluso la construcción de las propias residencias y luego también la atención de los ancianos, digamos, durante 30 años. Estas empresas no cobran directamente del usuario, sino de la propia diputación que es la encargada de recaudar el patrimonio.
¿Se puede hablar entonces de una privatización encubierta del cuidado de los ancianos?
Se Tendría que hablar más bien de una financiación encubierta. Es una financiación muy potente para el cuidado de los ancianos, pero en lugar de financiarlo a través de los impuestos, esto es, pagado por todos, se paga de forma individualizada; a través del propio usuario y sus familias.
¿Cómo ves el cuidado de los ancianos en Euskadi?
No sé cómo están los demás sitios. Aquí el nivel es alto. Pero se está generalizando el co-pago, producto de una tendencia alarmante de derechización de la política, acercándonos peligrosamente en lo que se refiere a cobertura social, a EEUU, es decir, que podrá tener servicios sociales quien pueda pagarlos.
Se está fomentando por parte de las instituciones las residencias concertadas y privadas.
¿Qué piensas de las residencias privadas?
Yo, por ejemplo, no diría nunca que están mal atendidos. Conozco casos de usuarios y familiares que están muy contentos con los servicios ofrecidos por las privadas, pero también las condiciones laborales son muy malas: se aprovechan de gente en prácticas, con la consiguiente continua rotación de trabajadores lo que perturba bastante al anciano, que no termina de acostumbrarse al trabajador.
¿Cómo va a afectar al sector la nueva ley de dependencia que quiere impulsar el PSOE a nivel estatal? ¿Crees que va a ser beneficiosa?
Creo que es un poco prematura. Hasta ahora cada autonomía tenía una ley de dependencia más o menos social dependiendo de la ideología del partido dominante. Con esta Ley de dependencia se han invadido competencias de las autonomías pero creo que el Gobierno lo ha hecho en aras de asegurar unos mínimos comunes de cobertura social en todas las autonomías. Lo que pasa es que en algunos sitios, esta cobertura social que asegura la ley está ya muy superada. Otro problema, es el de la aplicación, se va a aplicar muy rápidamente, en Enero 2007, para los muy dependientes, para los un poco menos dependientes (de 2º grado digamos) se aplica en 5 años, y para los siguientes (3º en grado dependencia) hasta 2015.Es muy urgente en puesta en marcha y luego muy laxa en su aplicación.
LA SOCIEDAD Y LAS PERSONAS MAYORES
¿Crees que la sociedad está dejando de lado a los ancianos?
A nivel social los ancianos han dejado de ser importantes. Nos molestan. Hoy cuando la gente compra un piso no se piensa en que algún día habrá que cuidar a los padres. A veces los familiares se autoengañan sobre la situación de sus familiares ancianos. Es muy difícil aceptar esas situaciones tan problemáticas y que vienen de una forma inesperada. Es muy difícil implicarse.
¿Crees que se infravalora la aportación de los ancianos a la sociedad?
Hoy en día parece que sólo tiene importancia lo tecnológico. Los ancianos pueden aportar mucho a nivel humano y social. Hay que percatarse que han visto muchas cosas y saben mucho: han vivido la Guerra Civil, la represión, fusilamientos, el hambre, unas condiciones de vida muy duras, la inmigración. Ahora los hijos, los nietos somos muy buenos, muy preparados pero olvidamos a nuestros mayores. La tecnología está bien, pero tiene que ser al servicio social y no un arma para apartar a la gente que es lo que esta pasando con los ancianos, están siendo apartados por la tecnología. En lo social, nuestros mayores, sí que nos pueden aportar cosas.
¿Cuál es el mayor reto para los trabajadores sociales?
Estamos ante una demanda difícil y cambiante: inmigración, mujeres con niños, niños, etc. Es una problemática no sólo de ancianos. Para un trabajador social es muy importante reciclarse, y también el no endurecerte, no hacerte ajeno a los problemas de los demás. Obviamente es necesario mantener cierta distancia personal porque si no, te hundirías pero hay que mantener cierta sensibilidad. Ese es el reto



