EL ARTE DE POSAR O … LA POCA VERGÜENZA QUE TIENEN ALGUNOS
EL ARTE DE POSAR... O LA POCA VERGÜENZA QUE TIENEN ALGUNOS
Es sabido que la mayoría de las personas tienen un don, una especial facilidad y capacidad para realizar determinadas tareas, ejercicios o lo que fuere. La persona que descubra su don y acierte en aplicarlo al área determinada será con toda seguridad el mejor o unos de los mejores en su especie. Podríamos poner los ejemplos de Einstein, Welles, Cervantes, Indurain Goya. Claro está, que todos estos ejemplos están extraídos de lo que podríamos denominar como “grandes ocupaciones” , es decir, que responden a lo que podríamos denominar élite social. Lo que por cultura consideramos “ocupaciones” de status social: directores de cine, pintores de obras maestras, campeonísimos del ciclismo…
Hay quienes tienen la suerte de tener una capacidad extraordinaria en una faceta de la vida importante en el ciclo productivo (ya sea industrial o cultural), pero hay otros cuyas capacidades van dirigidas a otro tipo de “usos”. En este momento me quiero centrar en un uso que apenas nadie advierte “el arte de posar”, con esto no me refiero a los modelos de la pintura y de la fotografía, sino al auténtico “poseo”: la asombrosa capacidad que tienen algunas personas para abstraerse de la situación en la que se encuentran –por lo demás y habitualmente situaciones escabrosas y delicadas- para poner “lanzar” su mirada más entrañable y esbozar su más amplia sonrisa y sincera. No hay licor, ni desvergüenza alguna que puedan perturbar la serenidad de estos tipos ante la cámara.
A continuación expondremos fotografías ilustrando , de esta manera, la tipología de expertos en eso del arte de posar:
Es sabido que la mayoría de las personas tienen un don, una especial facilidad y capacidad para realizar determinadas tareas, ejercicios o lo que fuere. La persona que descubra su don y acierte en aplicarlo al área determinada será con toda seguridad el mejor o unos de los mejores en su especie. Podríamos poner los ejemplos de Einstein, Welles, Cervantes, Indurain Goya. Claro está, que todos estos ejemplos están extraídos de lo que podríamos denominar como “grandes ocupaciones” , es decir, que responden a lo que podríamos denominar élite social. Lo que por cultura consideramos “ocupaciones” de status social: directores de cine, pintores de obras maestras, campeonísimos del ciclismo…
Hay quienes tienen la suerte de tener una capacidad extraordinaria en una faceta de la vida importante en el ciclo productivo (ya sea industrial o cultural), pero hay otros cuyas capacidades van dirigidas a otro tipo de “usos”. En este momento me quiero centrar en un uso que apenas nadie advierte “el arte de posar”, con esto no me refiero a los modelos de la pintura y de la fotografía, sino al auténtico “poseo”: la asombrosa capacidad que tienen algunas personas para abstraerse de la situación en la que se encuentran –por lo demás y habitualmente situaciones escabrosas y delicadas- para poner “lanzar” su mirada más entrañable y esbozar su más amplia sonrisa y sincera. No hay licor, ni desvergüenza alguna que puedan perturbar la serenidad de estos tipos ante la cámara.
A continuación expondremos fotografías ilustrando , de esta manera, la tipología de expertos en eso del arte de posar:
20/08/2005 00:05.




